viernes 15 de abril de 2011

Ayuda

Desde que me recuperé del trago amargo de lo que está tocando pasar, decidí que tenía que hacer algo para ayudar a todas las personas que, como yo, han sufrido el jarro de agua congelada cuando te comunican que tienes cáncer para, prácticamente, abandonarte a la deriva de la suerte. Primero quise montar una asociación, pero las trabas fueron tantas que me fue imposible dar un paso. Ni los hospitales, ni el ayuntamiento ni la Iglesia me abrieron sus puertas. Más bien me dieron un gran portazo en mis narices y me hicieron pensar que esta sociedad es cruel y que aún mucho para forjar un sentimiento comunitario auténtico. También pensé en la memez de muchas de las personas encargadas de tomar decisiones, en la gran cantidad de dinero que se destina a cosas inútiles, en el malgasto de recursos públicos y en la maldita tradición española de los contactos, que impide poner en marcha proyectos necesarios sin tener padrinos de por medio.



Después de días de la ceca a la meca sin conseguir absolutamente nada, no me quedó otra cosa que resignarme ante la imposibilidad de materializar una iniciativa que, estoy seguro, haría un gran bien a muchas personas, y decidí que lo mejor sería colaborar con alguna asociación ya establecida. Y ahí fue donde volví a darme de bruces contra otro muro de la incomprensión. Mandé correos electrónicos que nunca fueron correspondidos, dejé llamadas de teléfonos que no se dignaron contestar, hablé con personas que actúan de cara a la galería y que regentan asociaciones contra el cáncer que hacen de todo menos ayudar a pacientes oncológicos y, en el mejor de los casos, recibí amables respuestas como esta última que me acaba de llegar y que comenta lo siguiente:

“Muchas gracias por tu interés en el trabajo de la Fundación Aladina y por querer formar parte de nuestra organización. En este momento nuestros equipos de voluntarios están completos, y no podemos incorporar a nadie más. Sin embargo, en cuanto tengamos una baja nos pondremos en contacto contigo para ver si aún estás interesado. A partir de ahora te mantendremos informado de las actividades y eventos de la Fundación. Por supuesto puedes seguirnos también a través de nuestra Web (www.aladina.org) o de nuestra página en Facebook y estaremos encantados de recibir tus sugerencias o comentarios.

Siento mucho las molestias, muchas gracias por tu apoyo”

Estos mensajes me descolocan por completo. ¿Equipos de voluntarios completos? No lo entiendo, me tiro meses buscando grupos formados por personas que sufren cáncer y no encuentro ni uno. Intento organizarlos y todo son dificultades y, encima, me ignoran en las asociaciones establecidas. Todo esto es asombroso.

Claro que, luego abrimos revistas de esas de colorines y fotazas y nos encontramos con grandes galas llenas de caras conocidas dispuestas a darse un baño de supuesta solidaridad en grandes eventos sociales montados por muchas de estas asociaciones para, imagino, justificar así su mera existencia. Y sus webs están llenas de botones para que los usuarios aporten su dinero que nunca sabemos a dónde va a parar cuando rechazan el trabajo, las ideas y la dedicación a la causa. ¡Qué triste todo ello!


De todas formas, y como mi curiosidad no tiene límite, estoy dispuesto a meterme dentro de una de esas organizaciones sin ánimo de lucro para saber cómo funciona desde dentro, aunque sólo sea por afán cuasi periodístico. Igual descubro que estoy equivocado, aunque mucho me temo que lo único que podré observar es una cúpula fundiéndose el capital y una base de voluntarios explotados y teledirigidos por los mandamases de estas asociaciones.


Y, por supuesto, muchos claroscuros y mucha política interna de dudosa calidad, de eso estoy seguro que debe de haber en grandes cantidades. Y un organigrama enorme en donde los estratos más altos luchan por figurar y por subir (o, como mínimo, por mantenerse), mientras que los enfermos de cáncer vagan por esos pasillos y por esas salas como zombis en vida con sus dudas, con sus inseguridades, con un futuro por vivir y sin nadie que les extienda una mano para decirles que hay muchas personas como ellos y que no están solos en este camino. Para eso no hay ayuda, aunque, al parecer, los equipos están completos (por inexistentes más bien). Y para que os partáis de la risa viendo las iniciativas ESPECTACULARES de este tipo de asociaciones, os dejo un buen ejemplo.





¡Ays!

6 comentarios:

  1. Ellos se lo pierden...

    Imagino que tu revisión fue bien al márgen de lo que despotricas.
    Besosss

    ResponderSuprimir
  2. Mucho piar pero estás más callao que yo;)
    Venga Federica, enróllate y cágate en el mundo que me desestresas.
    SOL

    ResponderSuprimir
  3. Comparto más de lo que quisiera con este post y creo que sin duda hay muchos más que piensan así. ¿Quizá podríamos emprender una labor de búsqueda? Yo esperaba a encontrarme mejor para hacerlo, pero igual no debería esperar mucho más.

    ResponderSuprimir
  4. ¿Qué tal indie?
    Echo de menos tus posts reivindicativos de mosca cojonera...
    Abrazo apretao!

    ResponderSuprimir
  5. Pequeños altos e inmensos bajos y lo que nos espera! me suena de algo??
    Muackkkk!

    ResponderSuprimir
  6. Holasss!! Desde Indonesia te sigo dando la vara indie para que actualices, jejeje ESPERO QUE TODO BIEN
    MUACKKKKKKKKK!

    ResponderSuprimir