domingo 17 de octubre de 2010

Comunicación

Y sonó el teléfono. Después de meses de espera, me citan mañana lunes a las 9 en mi querido Puerta de Hierro. La conversación se limitó a decirme que me esperaban ese día y a esa hora en el servicio de Endoscopia. En ese momento inesperado, la cabeza te da vueltas, las piernas te empiezan a temblar y tartamudeas para balbucear que estarás allí.
Pero cuando cuelgas el teléfono, se te vienen encima las preguntas que no has hecho o las que debieran haberte realizado desde el Hospital. ¿Qué debo hacer con la medicación que tomo? ¿Tengo que pasar pre-anestesia? Intento ponerme en contacto telefónico con el departamento correspondiente pero, después de más de tres cuartos de hora, nadie se dignó en atenderme. Normal. Un departamento de endoscopia sin línea de comunicación para evitar las solicitudes de pacientes preocupados y con un mar de dudas previas a unas pruebas en las que te exploran el interior del cuerpo mediante tubos rígidos que te introducen por un orificio y con el que te extraen tejidos, te revisan y te lo hacen pasar canutas. ¡¡ Qué pesadez de enfermos !! Como el día siguiente era fiesta, no me quedó más remedio que utilizar el coche para acudir apresuradamente al lugar de mis pesadillas. Una vez allí les comento que tomo, entre otras cosas, Adiro y hierro - ya que mi sentido común me dice que un anticoagulante y un medicamento que ennegrece los tejidos no son aptos para una prueba de este tipo. Miran en una lista y afirman que mis sospechas eran ciertas y que una semana antes tenía que dejar de medicarme con esas drogas porque podrían causarme una hemorragia tremenda y el oscurecimiento de las paredes del estómago. ¡ Genial ! Además, les pregunto por la anestesia, que la solicité en el mes de mayo - dado mi alto nivel de nerviosismo y mi problema, preferiría estar lo más dormido posible para facilitar la exploración a los especialistas, en vez de tener que aguantar el tubo dando vueltas por mi interior y, lo que es peor, a los médicos hablando y comentando sus cositas delante del paciente indefenso, sobre una camilla y a punto de darle un soponcio con cada palabra que allí se esté diciendo – no siempre muy buenas, por cierto. La respuesta no puede ser peor: ha debido de suceder algo porque mi gastroscopia viene sin anestesia, sólo con sedación ligera (nota: la sedación ligera es, prácticamente un vaso de agua). Me quedo de piedra y pregunto por el trámite para disfrutar de anestesia ese día, pero me dicen que necesitaría una nueva cita con el especialista, para pasar luego por por pre-anestesia y solicitar de nuevo la prueba en cuestión. Sin los malditos padrinos (enchufes) dentro de este lugar, el proceso podría tardar fácilmente un mes más de agonía.

Y aquí mi dilema. ¿Estoy dispuesto a pasar un rato MALO el lunes o a retrasar todo por mi comodidad? Como me dieron apenas diez minutos para pensármelo, me armé de fuerza y preferí seguir con todo hacia adelante. Que sea lo que Dios quiera.

De nuevo, la falta de comunicación y el cuasi desprecio al paciente en la medicina pública madrileña. Les dices una cosa y hacen otra. Desde el principio de mis aventuras oncológicas la palabra que más he utilizado es CAOS. He visitado demasiados médicos de los que he borrado sus nombres y sus caras porque han pasado por mi vida sin dejar ninguna huella positiva. Uno decía algo y solicitaba una prueba. Otro decía otra cosa y aumentaba la cadena de visitas hospitalarias, sin parecer ponerse de acuerdo. Y ahí estaba yo, subiendo y bajando escaleras, de departamento en departamento, haciendo y deshaciendo a lo largo de un proceso descontrolado, como si el hospital estuviera sufriendo una gran crisis de comunicación. He pasado por momentos de auténtico horror como cuando, estando preparado para una ecoendoscopia, la persona que me la iba a realizar - ignorando por completo mi sentido de ánimo,- me indica con tono de enfado y desafío que él no está preparado para algo tan delicado, y que preferiría no hacerlo, porque podría producirme una hemorragia. Después de varios exabruptos, decide seguir adelante con ello para, al final, sacar el endoscopio después de una media hora de espanto. Os podéis imaginar cómo lo pasé. Y no sólo mientras, sino también después. No por el dolor físico, sino por las huellas que dejaron su acción y sus palabras. Me sentí como un trozo de chopped mal cortado por un carnicero. Allí no hubo un “lo siento”, ni un “no te preocupes”, ni siquiera un “cómo estás”. A sacar el tubo, patada en el trasero y de vuelta al especialista para ver qué te dice.


Y eso por no hablar del baile de médicos, de la cadena de horrores que te presentan, de los meses de incertidumbre en este constante ir y venir, en donde uno de dice algo gordo, otro te dice algo peor y otro te pone al borde del colapso. ¿Es que no hay coordinación? ¿Es que se olvidan de que nosotros SUFRIMOS y lo pasamos MAL? ¿Que somos seres con sentimientos? ¿Que necesitamos buenos profesionales y, también, buenas personas? Parece que no son conscientes de que, detrás de cada ser humano que acude a sus consultas, se esconde una historia individual, que a NADIE le gusta estar ahí y que necesitamos palabras de ánimo; una sencilla sonrisa; un momento divertido; una frase de aliento entre tanta mala noticia, agujas, extracciones, biopsias, operaciones, drogas por nuestras venas. ¿Es tan difícil todo eso?

La frialdad del servicio sanitario ha sido hasta ahora extrema en mi caso. Hace unos meses trajimos de Inglaterra una bolsa de pequeños regalos para premiar a los magníficos trabajadores del hospital que por su trato profesional y afectivo se lo merecieran, suponiendo que a lo largo de este largo calvario íbamos a necesitar dar las gracias a muchas personas. La nota triste es que, a día de hoy, la bolsa sigue llena. Con eso lo digo todo.

Y por aquí seguimos con lo mismo. Mañana, de vuelta al caos, a la desinformación, al miedo, a la incertidumbre.

De vuelta a las malas maneras de la fría y seca medicina madrileña pública del Siglo XXI.

16 comentarios:

  1. Mucho ánimo para tu prueba de mañana.
    Entiendo cómo te puedes sentir cuando acudes al hospital Puerta de Hierro; yo no viví el cáncer en primera persona pero, la verdad, es que en el hospital que llevaron a mi padre el trato fue, salvo alguna rara excepción, excelente, siempre evitaron decir delante de mi padre cosas como las que tú has tenido que oír, de hecho cuando le dieron el diagnóstico después de varias biopsias el médico no pronunció la palabra cáncer, habló de tumor maligno, de buen pronóstico, aunque después se confirmó que no era tan bueno, pero no nombró esa palabra,y ese trato humano es de agradecer. Y hablo de la sanidad pública gallega.
    Un beso

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  2. Miguel, siento mucho lo mal que lo estás pasando, tu escrito es un sin fín de malas experiencias con la sanidad pública. El traslado del Puerta de Hierro, ocasionó cantidad de fallos y quejas de pacientes, ahora tengo entendido que funciona mucho mejor y que después de 2 años del traslado se organizan más.
    La sedación de mañana espero que sea efectiva y estés lo más tranquilo posible para realizarte la prueba, que por otra parte has hecho bien de no retrasarla más.
    Os envío a los 2 un abrazo grande (sé que C.mañana la estará pasando contigo)
    Ya nos dirás que todo ha ido bien...

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  3. Hola Miguel, estoy seguro que la sedación de mañana sera efectiva, no te preocupes, todo va a ir bien. No tengas miedo, no pienses que serán bruscos contigo. Muchas personas, aunque en la distancia, estaremos con vosotros. Todo va a salir bien. Ten fe.
    Un fuerte abrazo!

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  4. Espero que a estas horas ya haya pasado todo y estés tranquilizo en tu casa relajado y esperando que lleguen los niños del colegio para Carlos un achucón. Y que además las noticias que nos vayas a dar sean buenas.
    Un fuerte abrazo para ti y C.

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  5. Tranquilizo= tranquilito
    Carlos= darlos
    Achucón= achuchón
    Como veras esto del teclado inteligente las burradas que escribe.

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  6. Gracias mil.

    Ya ha pasado una de las fases. La verdad es que siguen siendo fríos pero eficientes. Eso sí, el problema de la comunicación sigue en ese hospital. Llego pensando que no me iban a anestesiar (como me habían dicho en secretaría) pero - para mi gran gozo ´- allí estaba el simpático anestesista (esta vez SÍ que tengo que hablar de una persona muy agradable!), quien me suministró una cosa mágica de las suyas y me dejó frito.

    Cuando me desperté, pregunté cómo estaba todo pero ... y ya sabéis la historia... aunque no han visto nada evidente, estamos a la espera de las famosas y temidas biopsias.

    La espera (que desespera y es la repera). Perdonad por la rima fácil anterior. Es el Propofol, que aún tiene sus efectos...

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  7. Bien Miguel, ya lo había leido en el blog de Sol y me alegro que ya haya pasado todo.

    Ahora esperar los resultados, eso es chungo, porque se crea un estado de nervios tremendo. ¿Sabes?. Este verano he descubierto que hay cosas peores que el cáncer, asi que ánimo y verás como todo sale bien. Disfruta de tu C. y de tus niños, ahora que puedes y los manejas con una mano, como si dijeramos. (me refiero a los niños).

    Un besote para la familia Pulla (Ficticio o real?)

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  8. Me alegro que hayas estado soñando durante la prueba y espero que no vuelvas a ver GH.
    Un besoooooooo

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  9. Miguel para la sanidad publica somos un numero por desgracia, hay muy pocos que sean amables por lo menos, no te dan ni una palabra de animo con decirte esto es asi y hay que sufrir un poco, con eso vas arreglado, con las conoloscopias no me ha tocado ni un medico que diga es un ratito malo, pero no te preocupes, en seguida terminamos nada, sólo ponte asi y asao.
    Espero que tu espera sea tranquila un abrazo

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  10. Me alegro mucho de que al final te pusieran la "leche blanca" el propofol, que hace maravillas.
    Por lo menos te han dicho que no han visto nada, un primer paso, luego queda que la biopsia diga lo mismo, que va a ser así.
    Un beso enorme desde la ciudad de la Alhambra.

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  11. Si mal no recuerdo, mañana te dan los resultados de las pruebas. En cuanto sepas algo dinoslo.

    Yo mañana me hago el tac, a ver si tengo suerte y me adelantan algo.

    Un abrazo y suerte

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  12. Se te echa de menossss, ¿sabes ya los resultados?? seguro que serán tan buenos como los de Chus. ¡Habla porfa, tás muy callao!
    Besossss

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  13. Miguel!!! Federica!!!! Por donde andas!!!!!???
    Ya no quieres escribirnos "na" de "ná" como se dice en Graná.
    Besos
    Doria

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  14. Abrígateeeeee y cuando bajes las fiebres, ya puedes actualizarrr

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  15. Hola yo soy la "Segui de Sol", te dejo esta entrada para decirte que tambien te sigo a ti desde el principio y sin saltarme nada, me encantan los dibujos de tus cabeceras y como no el seudonimo "FEDERICA PULLA" asi que nada más, solo mil deseos de que mejores de tu gripe y una recomendacion ACTIMEL uno cada mañana, a mi me ha funcionado de maravilla.....

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  16. Jejejee, creias que me olvidaba de ti, PUES NO!
    Desde Estambul un abrazo enorme para tu C, tus vastagos y para mi Federica favorita:-))
    En este ordenador no hay acentos, los turcos, son raros...

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