Como suele suceder, lo más cercano es lo que más me impacta, sobre todo porque observo casi a diario que, en nuestra querida España – como dijo la gran Cecilia – no sabemos tratar la enfermedad en unos medios de comunicación que pasan de la desinformación al tremendismo, llegando a veces a rozar el ridículo más espantoso.
Como muestra, un par de ejemplos recientes.
Hace poco se ha celebrado una fecha que han elegido (imagino que de forma puramente aleatoria) para recordar la necesidad de prevenir el cáncer de colon. Con motivo de ello, se ha emitido por televisión un anuncio candidato a convertirse directamente en el peor comunicado publicitario del Siglo XXI para el que – en un alarde de falta total de originalidad - han elegido a un par de famosetes para ello.
Sé que tienen que buscar notoriedad, pero el uso de personajes que son reflejo de la banalidad más absoluta para tratar un tema de esta importancia me saca de quicio y pienso que hace más mal que bien a la hora de ocuparse de un asunto serio. Y, de nuevo, olvidan por completo que los enfermos de cáncer existimos, luchamos, vivimos y estamos cualificados para mostrar al mundo lo que se siente cuando padecemos la enfermedad, lejos de cámaras, de cenas de presentación, de eventos conmemorativos y de dinero de por medio. Además, tienen manía con utilizar individuos que guardan relación con alguien que ha fallecido de cáncer. ¿Los fabricantes de coche emplean en su publicidad a parientes de seres que han perecido en los miles de accidentes de tráfico? ¿Las empresas de servicios públicos utilizan en sus campañas a familiares de personas que han pasado al otro mundo por intoxicación de gas/electrocutadas/ahogadas? Entonces, ¿por qué una y otra vez nos recuerdan la misma igualdad cáncer=muerte?
Pero la cosa no queda aquí. Hace unas semanas casi me da un soponcio cuando me enteré de otra muy desafortunada iniciativa para (supuestamente) concienciar a las personas sobre el cáncer de mama, y no es otra aberración que un rompecabezas de Elsa Pataky semi desnuda. Menudo mal gusto.
Estamos hablando de una enfermedad que afecta a una parte del cuerpo que las mujeres consideran como elemento distintivo de su identidad personal y que, para hacer más daño, a veces es necesario eliminar con una mastectomía como consecuencia del tratamiento, dejándolas con una sensación de mutilación, y a esta asociación no se le ocurre nada mejor que solicitar a una modelo que muestre sus encantos para deleite ... ¿De quién? ¿De las mismas afectadas? ¿De sus parejas? Es que no lo entiendo y me parece absolutamente denigrante. ¿Qué es lo próximo? ¿Invitar al actor porno Nacho Vidal a posar para una campaña contra el cáncer de testículo?
Me parece genial que se lleven a cabo proyectos para prevenir el cáncer, pero también hay formas más elegantes e inteligentes para comunicar al mundo la existencia de un problema que puede afectar a cualquiera de nosotros y que no siempre es evitable, por desgracia.
Y, sobre todo, como persona afectada por esta enfermedad, me gustaría pedir a publicistas y creativos que se estrujen un poquito más la cabeza antes de diseñar campañas que rozan lo insultante. Hace ya muchos años tuve un profesor que nos repetía a menudo: “hay que hacer las cosas bien y que lo parezca”. Recuerdo que, en plena adolescencia, todos nos reíamos de ese dicho y no entendíamos en absoluto lo que quería decir pero, con el tiempo y la madurez, me he dado cuenta que tenía toda la razón del mundo y que se puede aplicar perfectamente al terreno que nos ocupa, para afirmar con toda convicción que estos anuncios ni lo hacen bien ni siquiera hacen que lo parezca.
¿Es mucho pedir?
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ResponderSuprimirMe dejas perpleja con tus reflexiones.
ResponderSuprimir¡Cuanta razón llevas! Parecen "bobos" sin ánimo de ofender, vuelvo a decir que seguro que a ellos no les ha tocado vivir nada de esto. Como ya te dije soy enfermera y cuando a Manu le diagnósticaron la enfermedad, estaba ingresado en la planta donde estaba trabajando yo ese verano, algunos profesionales sanitarios, con poco atino y sensibilidad, soltaban cada perlita de su boca que no me podía creer, lo habian condenado y me lo decian en toda mi cara...Fue por lo que salió de mi cabeza esta especie de queja:
Escuchar la maldita palabra
cáncer, no me dolió más,
que las caras, gestos y desaciertos
de los sabios en esta materia.
Pobre del sanitario
que en la palabra
cáncer vea muerte.
No hace nada más
que corroborar
su INCOMPETENCIA
y su fracaso.
Cualquiera que esté pasando o haya pasado por esta enfermedad es el que debería participar en todos estos anuncios y/o actos y no los viudos, que el mensaje que mandan es bien distinto al que esperamos después de tanto sufrimiento.
Por experiencia propia te digo que de esto se sale, conozco a muchísimas personas que trás años ya están haciendo su vida alejados de la enfermedad, lo que pasa es que hace más ruido lo malo.
Miguel, un abrazo muy fuerte que estamos muy sensibles y no es para menos...
No es mucho pedir Miguel! lo que pasa que el cáncer vende y si encima ponen a una Pataky en pelotas aunque sea por una buena causa, vende mucho más. En el caso del colon, ojalá mi marido hubiera visto este anuncio hace unos años, con lo aprehensivo que es, segurísima que se hubiera hecho una colonoscopia, se lo dijera la Posadas, el torero o el Perico de los palotes, cuando los anuncios se frivolizan por recaudación, e incluso por prevención, malas puñalás les den a los publicistas y creativos de los que hablas. Totalmente de acuerdo contigo.
ResponderSuprimirUn abrazo
SOL