martes 20 de abril de 2010

Edades

Cuando me comunicaron que tenía cáncer no pensé en el “por qué a mí” sino, más bien, en el “por qué ahora”.

Entiendo que padecer una enfermedad tan exigente y pesada como ésta es un pequeño horror a cualquier edad pero, igual por las leyes de la Naturaleza, una cosa es que te llegue a los muchos años- cuando has vivido una gran parte de la cuota de tu existencia– y otra que te caiga encima mientras eres más o menos joven y aún tienes mucho por hacer y decir. Uno piensa en el envejecimiento celular como algo que sólo ocurre a personas de edad avanzada, pero cuando te toca padecer cáncer a una edad temprana te das cuenta de una cosa: que el cuerpo humano es imperfecto. Por desgracia, lo mismo se podría aplicar a otras muchas enfermedades de distinto pelaje que surgen cuando no debieran. Y aquí surgen mis preguntas: ¿ a qué se deben todos estos horrores? ¿Tienen un componente ambiental? ¿Son consecuencia de una carga genética defectuosa? ¿Hemos hecho algo malo para padecerlas?
En mi caso, el cáncer se me ha presentado con cuarenta y pocos años. En la miel de la vida, que dirían algunos y justo cuando, después de años llenos de zancadillas y problemas familiares, empezábamos a respirar algo de aire puro. Todo parecía ir por buen camino y, de repente, viene la hecatombe emocional. Es como un terremoto, ves que la casa se tambalea y que los cimientos se abren, sin poder hacer nada para evitarlo. Pronto comienzan los daños colaterales en los que apenas piensas porque, para colmo, son muchas las áreas de tu vida que se ven afectadas. El futuro se difumina y el presente se convierte en una auténtica maraña. Parece ilógico, estás en un momento de tu vida en el que tus hijos están creciendo y en donde se supone que tu máxima preocupación debería ser sacar hacia delante el hogar y proporcionar equilibrio a tus vástagos cuando, de un día a otro, tu existencia se ve trastocada por una serie de incertidumbres.

Este proceso desequilibra a toda la familia, porque tus retoños y tu pareja también sufren conmigo la angustia de la casuística. Aprendemos a vivir con mucha mayor rapidez, adaptándonos a una serie de cambios que esta aventura nos obliga a hacer constantemente. Mientras tanto, la vida continúa y, siempre que el cuerpo y las energías me acompañan, hago mi vida como si – iluso de mí – nada estuviera pasando. Una supuesta normalidad dentro de la espiral de acontecimientos que me engulle por momentos.
Todo esto hace que interiorice de alguna forma la enfermedad, y que aprenda a llevarla en cierto modo oculta para que, de esta forma, perjudique lo menos posible a mi entorno. Mis hijos parecen asumir como parte de la rutina habitual que papá tenga que ir al hospital cada dos por tres y que sus vidas también se vean hasta cierto punto delimitadas por este jaleo que nos tiene a todos ocupados.

Resignación. Esa es la palabra que parece dictar nuestras vidas. Ponerme a buscar motivos o intentar elucubrar por qué a mí y ahora no hace más que llenarme la cabeza de humo espeso. Después del impacto inicial, sólo queda integrar la enfermedad dentro de tus quehaceres. Digamos que hay que aprender a vivir con ella y con todo lo que nos trae, que no es poco.

Mi calendario sigue llenándose de citas de color rojo que, a su vez, traerán consigo más notas en fechas posteriores. Entre medias, intento colocar otras piezas del complicado rompecabezas que forma la vida diaria: trabajo, viajes, planes, asuntos varios y todo aquello que te hace pensar que la vida continúa y que esta enfermedad hay que saber aceptarla en cualquier momento en el que se nos presenta, sin ponerte a buscar respuestas a una serie de preguntas que no te llevan a ningún sitio.

Lo único que importa es ser consciente que está aquí y ahora. Y que me ha tocado padecerla. Mira tú qué bien.

9 comentarios:

  1. pues eso, te ha tocado padecerla como a otro le toca ser asmático, alérgico, cobarde o infeliz. y tú tienes la suerte de afrontarla con gente que te apoya y que no te da la espalda.

    sí, te ha tocado a ti, pero no pienses que por eso eres la persona con más mala suerte del mundo ni nada. se trata sencillamente de vivir la vida con sus cosas positivas y negativas. y, la verdad, creo que eso lo has entendido bien.

    ResponderSuprimir
  2. Cuando estamos bien, damos demasiadas premisas como incondicionales, cuando, si lo pensamos, es complicado que cuadren entre ellas, para que todo sea "normal".
    Desde mi absoluta ignorancia, creo que mostrar lo que uno siente, y piensa, es bueno, siempre que no se convierta en obsesivo, y creo que tener hijos pequeños, nos obliga a que ésto, no llegue a ser así.
    Yo no padezco la enfermedad, ni nadie cerca la padece, pero estoy familiarizada con el dolor.
    Un saludo.

    ResponderSuprimir
  3. Efectivamente no vale para nada preguntarse porque a mi y porque ahora. Nunca, nunca nos va a venir bien tener un cancer.

    No es una enfermedad con la que puedas vivir con ella como si fuera una diabetes o cualquier otra enfermedad crónica. Es una enfermedad que la sufres y te lleva a la tumba o desaparece, se agazapa, te curas o lo que sea pero que te deja tranquilo todo el tiempo que esté inactiva que pueden ser muchos años.
    Dios quiera que estemos en el último grupo.
    Nos ha tocado y no sirve darle vueltas, tampoco nos valdria para nada el darle vueltas.
    Un abrazo

    ResponderSuprimir
  4. Miguel ¿Como ha ido la consulta con la eminencia?? deseo que nos des buenas noticias.
    Un abrazo
    SOL

    ResponderSuprimir
  5. Gracias, gracias, gracias ...

    La verdad es que mis visitas a este tipo de cosas son semi traumáticas. Hoy he visto a un nuevo especialista y es como volver al punto cero, puesto que la base es la misma, pero aporta su punto de vista diferente.

    Básicamente, me ha dicho que piensan (?) que vía endoscópica me han quitado los dos tumores chungos (y biopsados), muy pequeños pero que estaban ahí. Y que puede haber más (o no, esto último entra en lo desconocido) o que incluso se pueden reproducir qo ue podrían estar todavía ahí los que supuestamente han eliminado. Vamos, que de todo un poco y todo junto y más. Además, me ha dicho que el comportamiento de estos tumores es imprevisible (?) que, estadísticamente, con este tamaño no tienen por qué producir metástasis, pero que no puede poner la mano en el fuego, porque en medicina nada es exacto (!!!!)

    También me ha vuelto a decir que se han reunido varias veces el Comité de Tumores para tratar mi caso y que han valorado mi edad y todos los factores para decidir que prefieren suspender momentáneamnente por ahora la cirugía bruta para ver cómo evoluciona el asunto, porque quitarme el estómago entero parece en estos momentos desproporcionado y quitarme el antro ahora para luego tener que quitarme todo más tarde sería hacerme pasar dos veces por algo fuerte.

    O sea, que OTRA endoscopia (estoy pendiente de que me avisen del Hospital), otro TAC, más analíticas, más marcadores y ... a ver qué pasa.

    Lo dicho, que salgo peor que entro.

    ResponderSuprimir
  6. Hola Miguel:

    No sales peor que entras!!!. Me he leido tu entrada y correo varias veces y desde mi punto de vista me parece positivo. Lo mas seguro es que te los hayan quitado. ¿Tienes el resultado ya de la biopsia?.

    Reproducirse o no esa posibilidad la tenemos todos, hay que confiar en que no y mas si estadisticamente es positivo, es decir que no suelen hacer metástasis.

    La mano en el fuego no la mete, hoy en dia nadie, ya sabes que los médicos se curan en salud y seguridad no nos dan a ninguno. Vamos ni a nuestros cónyuges que en teoría están sanos.

    Miguel, olvidate de momento, todo lo que tu mente te permita y disfruta el dia a dia, hasta que tengas otra revisión o hasta que vuelvas a tener noticias.

    Yo creo que hoy lo que nos cuentas son buenas noticias. Celebralo con tu mujer y tus hijos.

    Un abrazo

    ResponderSuprimir
  7. Hola Miguel, ya estamos en casita, le han dado a Manu el alta hoy...Qué alegria!
    Estoy de acuerdo con Chus, por lo que he leído, no creo que sean malas noticias, muchas veces no es lo que nos digan, sino lo que entendemos, que no es lo mismo, a mi me pasó eso, lo entendía todo un poco al revés, aunque te doy la razón en que los médicos te dicen blanco y negro con ligera sutileza, ahora tu te quedas con el que prefieras...
    Un beso Miguel y muchas gracias por tus ánimos.
    Doria

    ResponderSuprimir
  8. Gracias a tí por contarnos como ha ido la consulta. Resumiendo, vas a seguir con tu estómago comiendo de todo, entre prueba y prueba te escapas a Londres al concierto que ya tienes los billetes, pues yo tb opino que son buenas noticias!
    Veeenga a relajarte un pelín y al hipercor a por los churros congelaos! :-)
    Besosss
    SOL

    ResponderSuprimir
  9. Hola Miguel te voy a contar una cosa, tu dices porque ahora? la vida es imprevisible pero seguro que tu eres el mas fuerte de tu casa, lo mismo que yo soy de la mia yo cre que si selo hubueran dicho a mi marido el se unde, yo tengo otro caracter mas alegre y positiva aunque algunas veces te undes como los demas.

    Por otro lado te voy a decir que tengo una hermana que hoy tiene 40 años y hace 10 que le quitaron el estomago entero, y esta divina sólo que pesa muy poco porque claro tiene unido esofago con intestino, pero alegre como ella sola, tiene dos niñas que son su vida y un marido muy bueno, las dos decimos que ella por se la pequeña y yo la mayo nos ha tocado la china pero lo vamos contando.

    Asi que por favor no te vengas abajo un abrazo

    ResponderSuprimir